El cooperativismo, como forma de organización solidaria para la producción, está presente en todos los países del mundo, ricos y pobres, y a todas las escalas, contribuyendo a su desarrollo económico y social. Ha servido para proveer de alimento, trabajo, recursos financieros y vivienda a muchas familias de escasos recursos en todo el mundo. Parece no haber límites en donde la idea cooperativa pueda lograr trabajar. Las cooperativas están involucradas en las áreas de producción, distribución, comercialización, consumo, financiamiento, etc, de todos los sectores productivos: industrial, agrícola, pesquero, minero y de servicios, de todas clases. La FAO, como el organismo del sistema de las Naciones Unidas encargado de fomentar y articular los esfuerzos globales para erradicar el hambre, se encuentra comprometida en el apoyo a las cooperativas rurales orientadas a la producción de alimentos agrícolas, pesqueros y acuícolas, a las que considera socios clave para el cumplimiento de su misión, en virtud de que ayudan a millones de personas a alcanzar la seguridad alimentaria y reducir su pobreza, posibilitando un entorno social más favorable. Es a través de estas formas de organización que los saberes locales, la solidaridad, el aprovechamiento de economías de escala, la distribución equitativa de responsabilidades y beneficios, se conjugan para lograr medios de vida sostenibles. Además, las cooperativas ofrecen a los productores rurales servicios como el acceso a información, tecnologías apropiadas, innovaciones y servicios de extensión, lo que junto con una mejora en la formación para la gestión de los recursos naturales, posibilitan la realización de mejores y más sostenibles prácticas productivas y el logro de sus medios de subsistencia. En los sectores de la pesca y la acuicultura, las cooperativas han sido históricamente un pilar fundamental de la producción organizada, contribuyendo de forma creciente a la oferta global de pescado y a la seguridad alimentaria de millones de habitantes en todas las regiones del orbe. En México, el cooperativismo pesquero cuenta con una larga tradición que ha contribuido a la expansión sectorial, generando empleos, divisas y apoyando la seguridad alimentaria en zonas rurales. Aun con las modificaciones a la ley, que permitieron la explotación no restringida de los recursos pesqueros y acuícolas, antes del aprovechamiento exclusivo de sociedades cooperativas, en el país existen más de 5000 organizaciones de productores, entre Sociedades Cooperativas de Producción, Sociedades de Solidaridad Rural, Uniones de Producción Pesquera y Acuícola, Uniones de Pescadores, Sociedades de Producción Acuícola Rural, Grupos Solidarios y otros, que incluyen a más de 260,000 pescadores y acuicultores, lo que da cuenta de la importancia del cooperativismo pesquero y acuícola en el país. La Organización de las Naciones Unidas ha declarado el 2012 como el Año Internacional de las Cooperativas. Para la FAO, las cooperativas deben seguir siendo una de las vías más eficaces, por su carácter solidario y equitativo, de acceso a insumos, bienes de capital y servicios para la producción de alimentos. En este sentido, de igual manera que promueve la asociatividad, la construcción de capacidades locales y la mejora tecnológica de los agricultores familiares, la FAO también realiza esfuerzos para el mejoramiento de las condiciones de vida, la seguridad física y la sostenibilidad de los pescadores artesanales y de los acuicultores de recursos limitados. ######################################################################## To unsubscribe from the DMA-FAOMX-L list, click the following link: &*TICKET_URL(DMA-FAOMX-L,SIGNOFF);