FAO llama a ganar la carrera global contra la malnutrición en la víspera de los Juegos Olímpicos Naciones Unidas pidió mayor acción en la lucha contra la malnutrición, el hambre y la obesidad durante el evento Nutrición para el Crecimiento en Rio de Janeiro. 5 de agosto de 2016, Santiago de Chile – De la misma forma en que los atletas mundiales se esforzarán por llegar a la meta en primer lugar, la comunidad internacional debe redoblar sus acciones para erradicar el hambre y mejorar la nutrición de niños y adultos, señaló la FAO en vísperas de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro. En la inauguración del evento Nutrición para el Crecimiento, José Graziano de Silva, Director General de la FAO llamó a los países a erradicar el hambre al año 2030 y enfrentar el preocupante aumento de la obesidad a nivel global. En el marco de las pasadas Olimpiadas de Londres, se realizó la primera versión de este evento, que dio origen al Pacto Global Nutrición para el Crecimiento, el cual busca prevenir que 20 millones de niños y niñas vivan con desnutrición crónica, además de salvar 1,7 millones de vidas al año 2020. La buena nutrición no es una tarea sólo de los gobiernos, señaló el Director de la FAO, sino una labor de la sociedad completa. Según Graziano da Silva, la falta de una buena nutrición interrumpe el crecimiento económico y el desarrollo social, y mejorarla requiere cambiar nuestras dietas y sistemas alimentarios. El Director General de la FAO llamó a los gobiernos a unir los temas de desarrollo, sustentabilidad y alimentación, destacando el rol que juegan los programas de transferencias de rentas, que permiten a los más pobres a tener recursos para mantener dietas sanas. Graziano da Silva destacó también la importancia de rescatar alimentos y dietas tradicionales y diversificadas. “No podemos alimentarnos sólo en base a maíz, trigo, arroz y soya – dijo Graziano da Silva – No debemos sólo comer commodities”. El mundo se compromete con la nutrición Según la FAO, en los últimos años, la comunidad internacional se ha comprometido con mayor fuerza con la nutrición. El Pacto Mundial Nutrición para el Crecimiento, adoptado por 91 gobiernos, organismos de las Naciones Unidas, la sociedad civil y empresas privadas en 2013, busca asegurar que 500 millones de mujeres embarazadas y niños menores de dos años tengan acceso a una nutrición eficaz. En 2014, la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición, el ICN-2, celebrada en Roma por la FAO y la OMS, estableció una asociación entre las Naciones Unidas, los gobiernos y los actores no estatales para hacer frente a los múltiples aspectos de la malnutrición, incluida la obesidad. En 2015, los Estados miembros de la ONU adoptaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, los ODS, el segundo de los cuales busca erradicar el hambre y la malnutrición al año 2030. Más recientemente, en abril de 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró una Década de Acción sobre Nutrición para aumentar la conciencia pública sobre este problema acuciante. La doble carga de la malnutrición Según la FAO, casi 800 millones de personas (una de cada nueve) no tienen suficientes alimentos para comer, mientras que la Organización Mundial de la Salud indica que 1.9 mil millones de personas sufren sobrepeso y más de 600 millones viven con obesidad. Casi la mitad de todas las muertes de niños menores de cinco años son atribuibles a la subalimentación, y aproximadamente uno de cada cuatro niños menores de cinco años sufre desnutrición crónica. El retraso del crecimiento antes de los dos años da paso a un desarrollo deficiente, tanto físico como mental, logros educativos más bajos, una capacidad de trabajo reducida, y menores ingresos en la adultez. Las deficiencias de micronutrientes -también llamada hambre oculta- afecta a dos mil millones de personas en todo el mundo, mientras que la obesidad, un factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, afecta hoy a alrededor de 600 millones de adultos. Dietas más saludables Mejorar las dietas a nivel global para luchar contra el hambre y la obesidad requiere emprender acciones para cambiar nuestros sistemas alimentarios. Estas incluyen el fortalecimiento de la producción local de alimentos y el procesamiento, promoción y la diversificación de los cultivos, además del apoyo necesario a quienes los producen: los agricultores y agricultoras familiares. De la misma forma, se debe mejorar el almacenamiento y la distribución para reducir las enormes pérdidas y desperdicios de los alimentos. Estas acciones deben ser apoyadas por políticas alimentarias que mejoren los sistemas agrícolas y alimentarios, que deben guiarse por las directrices y normas internacionales sobre alimentación sana. Graziano da Silva llamó a impulsar circuitos cortos de producción y consumo locales, impulsando el slowfood. Este cambio de cultura debe ser adoptado desde la infancia a través de iniciativas como la alimentación escolar, que requieren que la nutrición y la lucha contra el hambre sean adoptadas como políticas de estado, no sólo de un gobierno de turno. Más informaciónSegunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) Enlaces de interés· Agricultura sensible a la cuestión de la nutrición Contacto de prensa Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe Benjamín Labatut – [log in to unmask] Tel: +56 229 232 174 Twitter: www.twitter.com/faonoticias |
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